Quijotada, es una obra teatral para niños, que ha sido elaborada a partir del capítulo de los molinos de viento, del Quijote de la Mancha.
Se transforman en una obra teatral los sucesos que el valeroso caballero de la Mancha tienen en sus andanzas.
La elaboración dramatúrgica imponía un trabajo a conciencia de la dirección de los signos a producir en escena para un público de niños.
Lo que se propone aquí y ahora es ir reconstruyendo el genotexto, el texto y el texto-escénico. Una elaboración minuciosa de los detalles de la construcción y dramaturgia de una poética particular del grupo de Teatro Don Carnavalito (Arte y Teatro de Jujuy).
Primero, se presenta el texto inicial transcrito desde el soporte de papel y las sucesivas entradas del blog se irán subiendo los otros "impulsores" de la génesis de la obra.
QUIJOTADA
(la versión acotada jamás contada)
Esta es
la historia de dos nobles habitantes de nuestra tierra, dos personajes ilustres
templados en el más alto de los valores humanos, el valor de la imaginación.
Por un lado muy alado, casi viento, lo tenemos al ingenioso Don Flamenco Rosado
de Pozuelos. Un excelente ejemplar de la más alta belleza que parió Pachamama. Bello
plumaje rosado, largo y fino cuello, curvilíneo pico y patiflancuchas
extensiones a tierra. A su costado, una poesía, un mito, un sonido que se
suelta al viento en un rasguido. El quirquincho de Valle Grande. Descendiente
elegido de don Jaime Torres, un pedazo de su más extremo sentir. Pequeño
gordinfloncito de pocos pelos y mirada de añoranza, el más tenaz y leal amigo.
Presentados
así nuestros dos héroes, comienzan a desandar este buen suceso que el valeroso
Don Flamenco tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de las antenas de
teléfonos celulares, con otros sucesos dignos de felice recordación, como el de
los encantamientos, de dos mormones y una bella pastora puneña.
Quirquincho: Pues si
Don Flamenco.
Flamenco: Don
Flamenco Rosado de Pozuelos!
Quirquincho: Ok, Don
Flamenco Rodado de Pozuelos.
Flamenco: Que es
eso de O-K??
Quirquincho: OK,
men, todo bien, ya te escuché!
Flamenco: Mmmm
Quirquincho: Bueno,
bueno, Don Flamenco Rosado de Pozuelos (juego
sin respuesta)
Flamenco: Eso!
Quirquincho: Le
decía mi patiflancucho señor, (cuando se
les ocurra meterán la palabra tero-tero y mirarán al cielo) que si seguimos
dando vueltas a este cerro en vez de cruzarlo por más arriba, vamos a tardar
más.
Flamenco: Detente
ahí, mi hábil escudero!
Quirquincho: ¿Qué
pasa? ¿Se le pinchó una pata? (…) Un ala? (…) Mmmm…
Flamenco: Pues
que no! Mi noble quirquincho del valle.
Quirquincho: Tonces?
Tiene
sucio el pico?
Se trago
una mosca, no me diga!
Que asco!
Que asco! Ya sé… ya sé... le pican de nuevo las plumitas!, lo que pasa es que
usted debe tener hita…
Flamenco: Alto,
cállate, cierra esa bocucha locuaz y habladora al cuete.
Quirquincho: Pe…
Flamenco : SHHH
(Juego te miro y la cerrás)
Flamenco: Ves,
ves, ya sabia yo….”
… La
ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque
ves allí amigo Quirquincho de Los Valles, donde se descubren treinta o poco
mas, desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos
las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que esta es buena
ventura y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de
la tierra.
Quirquincho: ¿Qué
gigantes?
Flamenco:
Aquellos que allí ves, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de
casi 2 kilómetros.
Quirquincho: Mire
Sr. Patiflancucho de Pozuelos, que aquellos que allí se aparecen no son
gigantes, sino antenas de teléfonos celulares che, no sea gil!. Y lo que vo ve
que parecen brazo son una serpentina que le han puesto pal carnaval!, lo que
pasa flaco es que, volteadas del viento, hacen ese movimiento que vo lo asimila
como tal, me entendé, vó, che!
Flamenco: Bien
parece que no estas cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si
tienen miedo, quítate de ahí, y ponte en
oración en el espacio, que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual
batalla.
Quirquincho: Uh! Vo
ta loco, chango… Perdón mi Señor Flamenco Rosado de Pozuelos.
(En cámara lenta)
Flamenco : Por
Doña Luna! AHHH!!!
Y
diciendo esto, se sostuvo de su espada y sin atender a las voces que su
escudero el Quirquincho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna eran
antenas de teléfono y no gigantes. Pero el iba puesto en que eran gigantes, que
ni oía las voces de su escudero Quirquincho.
Quirquincho: Pará!
Pará loco, pará! Te vai a romper el picucho, paraí... Acordate que tené la pata
muy flaca eh!
Flamenco: No
huyan cobardes y viles criaturas, que un solo flamenco es el que los acomete.
(Las
antenas se transforman en gigantes)
En eso
sopló una fuerte brisa de viento norte y las serpentinas puestas en las antenas
comenzaron a moverse, lo cual visto por don Flamenco, dijo:
Flamenco: Pues
aunque muevan mas sus brazos que los del gigante King Kong, me las van a
pagar!!
Y
diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su Sra Luna arremetió a toda
fuerza y envistió con la antena…
(Salta y
cae de nuevo a escena)
Quirquincho: Ay
diosito! Virgencita de punta corral! No le dije yo Señor patiflancucho de
Pozuelos que viera bien lo que hacías, que no eran sino antenas y que no podías
ignorarlo sino que vos también tienes en la cabeza esos gigantes!
Flamenco: Calla
amigo Quirquincho que las cosas de la aventura, mas que otras, están sujetas a
continuo cambio, que yo pienso, que así es verdad, que aquel sabio y misterioso
Frentón que me robó los libros y prendió la televisión, ha vuelto a estos
gigantes en antenas de televisión, por quitarme la gloria de ganarles. Pero no
podrá ese Frentón contra la bondad de mi espada.
Quirquincho: Uhh!!
Ta chapita eh, chango.
Flamenco: ¿Cómo
dices?
Quirquincho: Nada,
nada sr Flamenco. Dios lo ayude y lo guarde, ave María purísima.
Levántese
don Flamenco y se afirmó a su espada y junto a su fiel amigo el Quirquincho
siguieron caminando por la buena senda, girando el cerro, mientras atardecía.(recrear puesta de sol)
(Cambio
de ambiente a misterioso, sale Frentón)
Frentón:
Je jejeje
A ver, que le vamos a hacer creer ahora a este flacucho rosado, a ver, a ver,
ya se! Le voy a…(al publico)
Mmm hola
como les va chiquillos bulliciosos
Ustedes
no van a decir nada no??
Jejejeje.
Voy a transformar a esa postura que viene por allá en una princesa y a esos
mormones en dos malvados villanos que la tienen raptada jejejeje. Para que este
patiflancuncho se siga creyendo el héroe y se vuelva a equivocar jeje. Y que de
una vez por todas se olvide de la imaginación, de sus libros, de las historias
y prenda el televisor jejejejej!! Aparte me tengo que apurar, porque en seguida
llega la gran bestia, que esa es pior que yo, la gran QUETEPILLAAA!!! Buaaa,
que miedooo…
Y ustedes
chiquillos bulliciosos, no van a decir nada eh!! Si el Quirquincho les pide
ayuda no digan nada eh!
(Se pelea
con los chicos, amenaza a soltar al monstruo come golosinas)
(Sale
Frentón y entran los dos caballeros)
Quirquincho:
…Si si, don Flamenco, yo lo entiendo, entiendo perfectamente lo que usted dice;
pero enderécese un poco que parece que va medio ladiado, que debe ser del
porrazo que se pegó.
Flamenco:
Si, es verdad y si no me quejo del dolor es porque, no es dado a los caballeros
flamencos quejarse de herida alguna. Aunque se le salgan las tripas por la
herida.
Quirquincho:
Ah! No sé, que a mí si me llega a picar una abeja o un mosquito de esos grandes
tipo dengue, lloro como un chochán, mi señor Flamenco.
Flamenco:
Llora amigo Quirquincho, llora, cuando quieras llorar, llora; que tienes mi
permiso, que los escuderos Quirquinchos pueden llorar cuando tengan ganas.
Quirquincho:
Sabe patiflacuncho, que a mi me lo que me da mas ganas ahora, según veo la
hora, es de comer alguito…
Flamenco:
Come tu amigo, come y engulle…
Quirquincho:
Lo bien que me vendría ahora unas humitas, no, mejor unas empanadas con yajüa!
No mejor! Un picante de chuño! No mejor, una sopa de quinoa! No mejor…
Flamenco:
Bueno basta!
En eso
mientras nuestros dos héroes conversaban, por el camino de enfrente
asomaba una pastora puneña y delante de
ella a paso de trote dos mormones bien peinaditos, con sus mochilitas, de
camisa manga corta y corbata; también venían.
Flamenco: O yo me
engaño o esta ha de ser la mas famosa aventura que se haya visto; porque
aquellos bultos negros que allí aparecen, deben ser y son , sin duda, algunos
encantadores que llevan raptada a una princesa y debo luchar y liberarla con
todo mi poderío.
Quirquincho: No no
no! Pior es esto que lo de los gigantes! Mire señor, que aquellos son dos
mormones, uno es el Jonathan y el otro el Alexis y viene con una pastora, que
es esa que vende tamales frente a al mercado. Mire que digo que mire bien, no
sea el diablo que le engañe.
No cierto
chicos??? Ayúdenme!!
Flamenco: Shhhh
silencio, allí voy…
Y
diciendo esto se adelantó y se puso en la mitad del camino por donde los
mormones venían y les dijo:
Flamenco: Gente
endiablada, dejen ya a esa alta princesa, sino los mato como castigo a sus
malas obras.
Seminaristas: Señor
Flamenco, nosotros no somos endiablados sino dos mormones que volvemos para
nuestra casita iglesia en Humahuaca
Flamenco:
Jajajaja… Para, conmigo no hay palabras blandas, que ya conozco sus mentiras.
Y sin mas
respuesta, se fue con llama y todo contra los mormones les yerro con su espada
y no pudo con su pico, los mormones
salieron corriendo entre medio de un cactus.
Flamenco: Huyan!
Huyan cobardes! Y cuentan por ahí, que han sido vencidos por el honrroso caballero
don Flamenco Rosado de Pozuelos. (Aparece
la pastora) Y usted mi bella señora, ahora ya puede hacer lo que mas
quiera, porque ya hice huir con estas mis fuertes alas y mi gran pico, a esos
endiablados que la habían raptado
Pastora: Pero que
dice usted Sr Loco, que porque le quiere pegar a esos gringus que diosito le va
a castigar.
Flamenco: No
hables señora princesa, no hables y ve a sembrar de flores la quebrada.
Pastora: Usted,
loco, eh! Don! Que ni yo soy princesa ni siembro flores, que soy pastora y
tengo marido, Don Leonardo y me voy, chau! Flamenco loco!
En eso,
desde una peña cerca, cerca muy cerca de allí; digamos de ahicito. Los mormones
arrojaron tal pedrada a Don Flamenco que este al verla venir se corrió y fue a
dar en la cabeza del Quirquincho que había recién aparecido en el lugar de los
hechos!
Flamenco: Sufres
amigo escudero, pero eres leal.
Quirquincho: La
recontra de la reconciencia de mi abuela, no te he dicho patiflaco que no eran
encantadores sino mormones gringos y ahora yo ligo la pedrada.
Flamenco: Si ya
lo sé amigo. Pero lo que queda por hacer en el resto de esta historia es
enfrentar al malvado Frentón en la cueva del Inca para desligarnos de sus
encantamientos
Quirquincho: Mire
don Flamenco no sé si es el chichón que tengo o que, pero ya me tiene cansado
usted con su imaginación loca. Que en esto que dice lo acompaño, a dónde es la
cueva de ese don Frentón?
ESCENA
II
Flamenco: Por acá, por acá, que se escondió en la
cueva pintada.
(El olor
de la vela de can nabiss)
(Entra a la cueva por ascensor)
Quirquincho: Hay que
ta oscuro che Flamenco que esta oscuro y me da miedo.
(Aparece Frentón se enfrenta con el
Quirquincho, este se desmaya)
Flamenco: Sal de
la oscuridad y muéstrate, pelea como un valiente.
(Juego de ir y venir, enfrentamiento
y lucha Gana don Flamenco)
Flamenco:
Escúchame Frentón yo se que solo estas en mi imaginación, que vos sos mi parte
mas oscura, mi parte mala y aunque quieras encantarme para que yo no sueñe mas,
no imagine mas, no lo lograrás. Así que vete de aquí y no vuelvas, sino quieres
que te de otra buena paliza.
Frentón:
Pero, pero, pero…
Flamenco:
Nada! Silencio…
Frentón:
Nooo, no puedo, perdóneme, discúlpeme, por favor, por favor!
Flamenco:
No te escucho malvado…
Frentón:
Que no soy yo, que me obligaron. Fue, fue, fue… la gran bestiaaaa!
Flamenco:
Qué bestia, cuenta, habla o calla para siempre!
Frentón:
La bestia de metal amarillo Quetepilla!!
(Vuelve Quirquincho del desmayo en
ascensor)
Flamenco: No te
creo, no inventes, que ya para soñador suficiente yo.
Quirquincho: Nooo!
que si le creo don Flamenco que ese Frentón existe, yo lo vi!
Frentón:
¿Y este gordo?
Quirquincho:
Habla, y está acá y me quiere pegar y me va a comer ahhh!! Y tiene unos ojos
grandes y nariz de cóndor y vos de caverna! Y, y, y, y… Me firma un autógrafo?
Frentón:
Por supuesto, digame, digame, para quien le pongo?
Flamenco:
Basta! Hablemos claro, quién es esa alma terrible metálica y amarrilla que nombraste.
Frentón:
(En voz baja) Shh, despacito, no hablemos fuerte, que dicen que si se lo nombra
tres veces aparece.
Quirquincho:
(en voz baja) Quién aparece, no me hagan asustar, que me late el corazón igual
que caja de Tomás Lipánnnn…
Frentón:
La gran bestia es, es, es metálica, amarilla, cava y cava y de a poco se come
mi cerro, se come todito el metal brilloso y yo sin techo y lo peor de lo peor
de lo peor es que se lleva todita el agua.
Quirquincho:
Con razón el olor a güano de oveja que tiene bajo las axilas…
Flamenco:
Silencio! Que esta es otra gran aventura para el honrroso Flamenco Rosado de
Pozuelos y su fiel escudero el Quirquincho de Valle Grande
Frentón:
y yo me sumo que soy el Encantados Frentón, no por lo bello, pero si por lo
rápido y poderoso.
Flamenco:
Que juntos vamos a ir a buscar a esa gran bestia…
Frentón:
Quetepilla.
Quirquincho:
Que a mi ni me pilla…
Flamenco:
Que es una pilla. Y que le vamos a torcer la suerte y enseñarle…
(En eso aparece la gran bestia por detrás y
se les va acercando)
(El Quirquincho se queda
boquiabierta y señala a la bestia, sin encontrar respuesta en los otros dos que
siguen alardeando de sus historias de héroes)
Quirquincho:
La bestiaaaa
Flamenco:
Mas bestia serás tu! Pero que falta de respeto habra se visto que un…
Frentón:
La bestiaaaa, corramosss…
Flamenco:
Hay mi querida Luna, dame la fortaleza que voy a embestirla con furiosa
valentía…
Y
mientras decía esto don Flamenco, la gran bestia, que no era sino una gran
escavadora mecánica, los cargos a los tres en su pala, junto con la tierra y
todo el socavón de la cueva del Inca. Hubo un silencio enorme, después del
terrible chas chas de la oscuridad!!
(Frentón, Don Flamenco y el Quirquincho con
una luz mínima dentro de la panza de la gran bestia)
Quirquincho:
Donde estamos? Es esto el infierno?
Flamenco:
Huele a azufre, a oro, a plata y a todo el mismísimo metal de la Quebrada.
Frentón:
Es la panza de Quetepilla oscura y negra, yo ya estuve acá, se esta moviendo…
De acá nos vamos a sacudir y después nos llevan a la gran lengua móvil y de
allí nos mojan y nos revuelven hasta decantar en un gran dique que está
haciendo al costado río abajo…
Flamenco:
Tengo una idea, valerosos amigos…
Quirquincho:
Yo sabía que tanta creatividad imaginativa nos podía salvar!
Flamenco:
Frentón, en el momento que no estén por depositar en la lengua móvil, saltamos
a un costado, trabamos los ejes que la mueven y se va a llenar hasta que
explote de choncha.
Frentón:
Bien pensado!
Quirquincho:
Que explote la choncha, que explote la choncha Quetepilla y que el metal de la Quebrada la deje hecha
papilla!
Y así se hizo lo que planeó el Flamenco
y con todas sus fuerzas nuestros héroes lograron vencer a la gran bestia
Metálica y salvar el socavón de la
Cueva del Inca.
(Salen a escena)
Flamenco: Que
aquí estamos y logramos vencer. Que las luchas son muchas y la avaricia
también, que por Pachamama y la gran Luna vamos a vencer que es buena historia
para contar esta que acabamos de pasar.
Quirquincho:
Que esto es de verdad y a veces parece juego y que este honrroso caballero Don
Flamenco Rosado pasó con este humilde Escudero. La aventura esta buena y es
buena la imaginación, pero no así lo son las minas a cielo abierto con todas
sus máquinas que se roban el corazón de nuestra tierra. Y así la destruyen…
Flamenco:
Que has hablado bien amigo Quirquincho y ahora sube ya a tu oveja y vamos en
busca de mas aventuras!
Quirquincho: Si
compañero Flamenco Rosado de Pozuelos yo lo sigo. Este escudero siempre será su
amigo.
Y esta es
la maravillosa y feliz historia de nuestro Flamenco Rosado y su amigo escudero
el Quirquincho que luego de aquí fueron para allá y derrotaron también al monstruo come golosinas y otras historias
mas que pronto muy pronto van a escuchar. Muchas Gracias!
FIN